Si eres intolerante al gluten, o tienes relación directa con algún paciente, seguro que alguna vez te habrás preguntado qué elementos han determinado que seas celíaco. Los especialistas siguen investigando sobre esta cuestión aunque tienen claros e identificados diversos factores:

  1. Componente genético

Así lo señala la especialista del Departamento de Digestivo de la Clínica Universidad de Navarra, la doctora María Teresa Betés, que asegura que aunque la causa es “desconocida”, puede deberse a “susceptibilidad genética a la intolerancia, agentes ambientales, como infecciones virales u otro virus, o estar relacionado con otras enfermedades autoinmunes producidas por aspectos genéticos o infecciones”.

Que la celiaquía tiene un componente hereditario también lo señala el jefe de Gastroenterología Pediátrica del Hospital Universitario HM Montepríncipe de Madrid, el doctor Alfonso Barrio, que argumenta que “si tus padres son celíacos, la posibilidad de que tengas celiaquía se multiplica por 10”.

El médico adjunto del Hospital Virgen Macarena de Sevilla y miembro de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD), el doctor Manuel Rodríguez-Téllez, asegura que no se nace celíaco, sino con una predisposición genética a serlo y que hasta “un 20 % de la población tiene los genes de la celiaquía y no la desarrolla”.

  1. Factores ambientales

También puedes ser celíaco debido a tu contacto con diversos factores ambientales. Uno de ellos está relacionado con las infecciones que afectan al sistema inmunológico del paciente y lo vuelve intolerante al gluten. Según un informe del Instituto Noruego de Salud Pública, “los niños con infecciones frecuentes en los primeros 18 meses de vida tienen un riesgo mayor de desarrollar posteriormente la enfermedad celíaca que aquellos que tienen pocas infecciones”.

Los resultados muestran una relación directa entre las infecciones y la enfermedad: Después de un promedio de 8,5 años de seguimiento, 581 niños (0,8 %) habían desarrollado la enfermedad celíaca, pero fueron aquellos que tuvieron 10 o más infecciones durante sus primeros 18 meses los que tuvieron un mayor riesgo: aproximadamente de un 30 % mayor que los niños con menos de cinco infecciones.

Debido a que no existe cura al hecho de que el celíaco genere anticuerpos contra el gluten debe eliminarlo de su dieta durante toda su vida (no puede tomar trigo, cebada, ni centeno. Algunos expertos recomiendan suprimir también la avena). Para mejorar su calidad de vida y enriquecer su alimentación, los investigadores del proyecto Trigocel, del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), trabajan para localizar una variedad natural de trigo que tenga poco contenido en gluten. Esto se consigue mediante el cruzamiento de variedades que tienen pocas de estas proteínas que son tóxicas para los celíacos. Según señalan desde Trigocel, la ingesta diaria de entre 10 y 50 mg de gluten no causa daños en las personas con intolerancia a esta proteína.

|Fotografía: Juan Carlos Mejía|